susoermida

TERESA

Hoy tuve un tránsito,

unos pasos extendidos

que forma tomaron en mi recuerdo.

Eran frutas olvidadas

y zumos encadenados,

esencias incrédulas madurando de nuevo,

destilándose, casi,

casi,

casi,

en melancolía.

Había trajes olvidados

y vientos de relámpagos

y corazones

que retornaban primaveras

y había un sonido de sonrisas

en este tiempo del recuerdo.

 

Paso un mar sin olas

sobre el derretido espanto

de la necesaria forma del recuerdo.

Sueños de un amor

ronco con el calendario

y casi sin voz en los días vividos.

Pasaron trenzas hechas borbotones

y en mi hubo un acontecimiento de

de asombro

que volvió a escribir

en el periódico de mi vida

un nacimiento.

Viejos paseos

sobre promesas desbocadas

en donde el destino impuso

su autoridad.

 

Volví a verte en las brumas de mi memoria.

En el refugio cerrado de mi tiempo.

En la cueva donde guardo el eco

esencial,

la forma regional

de los cristales brumosos

donde ahora...te veo sin verte.

Estoy en la estación

de las piedras acumuladas

donde se juntan los albañiles cansados

y los canteros sudan

sobre el paraguas de la vida.

Amaso en cemento viejas rosas

que son gotas

de lo que fue y pudo ser.

No encuentro los rosales esenciales

pero pienso en ti

y comienza el jinete

a hacer sus verbos

a galope tendido.

 

Y decido poner tu nombre

sobre este verso

que tiene dientes

donde el mar es puro lodo

y cornisas de flores

que vuelven a crecer..



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.