Miranda

Es hora de ir a trabajar.

Me he ido a dormir tantas noches con nudos en mi garganta
con un mar de lágrimas en mis ojos
y con una de ambulante oscuridad que achaca mi Alma
las horas se hacen verdaderamente eternas
tan eternas que su espesor lo puedo sentir en cada parpadeo,la noche y su manto frío se acomodan
al costado favorito de mi cama y me hacen a un lado
y su frialdad cruelmente me traspasan la razón primero
y luego hace añicos mi corazón.
Duele,realmente duele llorar ausencias cuando su compañía era lo mejor,cuando jugábamos en las agujas del reloj
a querenos bonito,todos se esfuma cuando suena el tictac
del viejo reloj en la sala de mi casa,su sonido penetrante
me hace recordarte cuando llegabas al sitio donde te esperaba,verte llegar siempre fue para mi
ver la perfección andar,y es que me enamore como jamás.

Los minutos juegan conmigo y se burlan porque ya no te tengo,ven mis lágrimas rodar y se vuelven obesos y perezosos avanzan al song de la maldita canción que era nuestra canción y que he escuchado más de mil veces
en la última hora,veo tus fotos y !demonios¡ que hermosa eres,¿ pero porque no estas conmigo?
Maldita pregunta que no me hace conciliar el sueño
escucho una puerta abrirse y mi corazón identifica tu manera de caminar,pero no eres tú,solo es un espejismo de los deseos que tengo de verte
me enferma estar así,me mata a diario no poder sentirte
y de nuevo ¿ porque no estás conmigo?

Y así se me va la noche que la inicio joven y la termino en la víspera con el cantar de aquel gallo que se pronuncia
fuertemente y me cala hondo al recordar que viene otro día sin ti,me pongo las manos sobre mi cara,respiro profundo
tan profundo que puedo llegar hasta tu habitación y percibir
tu aroma,mi cabeza duele de pensarte tanto,mi ojos como cristales no estaban listos para el festival de la tristeza

Lloro un poco más,antes de poder levantarme físicamente
de mi cama,mi Alma se que anda buscando la manera de hacerse sentir un poco querida.
Me levanto y pongo mis pies sobre el Polar piso de mi habitación,una maldita noche más así y colapsó (mi mente)
me dignó a ponerme de pie con el impulso de un suspiro
que limpia un poquito el desconsuelo de lo larga que fue la noche,tomo mi toalla,mi cepillo de dientes y la pasta dental
abro la puerta y mi madre sonriéndome me da los buenos días,le regalo una sonrisa retorcida y un buen día entre dientes,ella no sabe lo que cargo,pero si sabe el motivo de mi desvelo.

Llego a la ducha y el agua fría que me cae se asemeja
a la tormenta de la última noche que pasamos juntos
y de nuevo lloro más discretamente excusandome en el agua,te pienso a cada instante,toda noticia se vuelve mala
el hambre se desaparece y de nuevo mi cabeza duele
no soy tan fuerte como tú,no cuando no estás conmigo
Mierda te extraño! Me siento un hijo de puta
por no tener el valor de hablarte o buscarte
para decirte que sin ti,no soy el amor de nadie
me vuelve patético tu ausencia,me ofenden las bromas
que antes me hacían reír.

Pero se que estas ahí,igual o peor que mi
y aunque no se lo deseo a nadie,solo quiero que superes
lo que tengas que superar y que aunque las horas al esperarte se vuelve una maldita eternidad
yo estaré aquí,solo,únicamente para ti.

Es hora de olvidarme un momento de mi
es hora de irme a trabajar,duerme un poco más.

Comentarios1

  • alicia perez hernandez

    HOY TUS LETRAS TIENEN PINCELADAS DE MELANCOLIA.
    SALUDOS POETA



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