Polvo en un nada que es todo

Desde ese día

Me perdí en tus ojos,
Viví entre tus caderas,
Tu manera de ver la vida
y compartirla conmigo me hacía feliz.

 

Aún recuerdo arrebatarte un beso,
Fue un único, es un hito en mi vida,
Desde ese día te pertenezco a ti.

 

Tu sonrisa era mi pedacito de cielo,
mis labios siempre tienen un te quiero para ti,
mis manos perdieron las caricias con tu ausencia.

 

A pesar de la distancia tuya es mi esencia,
Y aunque te parezco absurdo
te pertenece mi corazón solo a ti.

 

Tu mi pedacito de cielo
mis labios te guardan un te quiero,
mis manos guardan las caricias solo para ti,
Te ame, te amo y amaré solo a ti



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.