poeta de invierno

El gozo del espíritu

Hoy salí al cerro a caminar, escuchando el trino de los pájaros, caminando al lado de mis perros, Kira y Jack, caminamos despacio, mientras en mi mente suenan canciones de alabanza al espíritu de Dios, que me hacen bendecirlo, agradecerle por todo lo que soy y he recibido. Soy muy feliz al meditar, imaginando la dicha de ser bendecido con los dones de Dios, escuché durante un buen rato los cantos de alabanza de la naturaleza a Dios. Me sentí dichoso, realizado, un ser privilegiado que puede escuchar la obra maravillosa de Dios. Vi como un conejito asustado salió de entre la vegetación, corriendo a toda prisa para no ser atrapado. Tal vez vio a mis perros, que ni lo tomaron en cuenta. Yo le aventaba a Jack un palo y el corría hacia donde había caído y me lo entregaba para volverse lo a aventar. Gracias a Dios me sentí satisfecho, el viento del espíritu santo, abrí los brazos y di gracias, camine a casa feliz, disfrutando por el camino de los frutos de los capulines que encontré. Fue una mañana maravillosa. 

Comentarios1

  • borealara

    😃



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