RICARDO ALVAREZ

TIENDO ESTAS MANOS



 

 

 

 

 

Estas manos vivas, aún con capacidad tibia

se aferraron firmes en tus planicies frías,

hechicera noctámbula congelaría tus sueños

mis palomas deliran por tu corazón tierno.

 

Quiero lavar la sangre de mis venas

aquellas que en ríos internos

se acercaron a tétricas tumbas.

Dame la sabia voz de tu conciencia

 

antes que mis manos gélidas mueran.

Es tu silencio de pupilas cálidas que me mira

y yo, observador obcecado de tus gestos

bajo el telar oscuro de este inmenso cielo.

 

En las pobres luces que anticipan madrugadas

siento la mudez de tu boca que me acaricia,

allí como hombre libo néctar de tu casta femenina

y  tiendo estas manos colmadas de mies y nutridas de lluvias.

 

 

 

De LLUEVE EL VIENTO EN LOS TEJADOS-  A publicarse en julio 2019 - Ed. PALIBROS - N.YORK - EEUU

Hecho el Depósito según la ley 11-723- registro de autores.



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