Aviador nocturno

Previamente

 

para vivir preciso

que tus márgenes se doblen

hasta poder

tocar la punta del cielo

y que tus ojos me vean

en la penumbra

y que tu cuerpo me ame

en cada ángulo

y que vengas sin medias otra vez

para sacarte las flores de los zapatos

una a una

y sembrarte de diez

al doble de amores

 

amor

de antemano te habré

besado como en una inauguración

el entrecejo las mejillas primero

el triángulo que forman

y después

la boca recorriendo en silencio

tu ligeramente hirsuta gracia

 

gracias

a todas las presencias celestiales

por tumbarte de espaldas

y dejar

abierto tu templo de rocío

donde mis oraciones de carne y agua

derramé



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