Carlos Gustavo Gerez

Nuestro Cielo

A decir verdad,

No podría haber  poesía en mis letras

Si me alejan de tus ojos,

Envejecerían y se marchitaría mis sueños

Si tu boca, que es la fuente de todos

Mis pecados me faltarían.

Mi piel ajada por tus pequeñas manos

 Dejarían de sudar si acaso lo privaran

 De las maravillosas noches

De fuego y pasión que supimos encender.

Por eso amor, amémonos lentamente esta noche

Que no tengan prisa tus deseos,

Ocúltate entre mis brazos, fúndete en mi pecho

Ocupa todos mis espacios y conquista mi corazón

Una y otra, y otra vez, en fin,  

Tantas veces como tus labios

Sean capaces de pronunciar te amo.

Olvídenos por unas horas

Que a dos pasos  de nuestra habitación

Hay un mundo que no detiene su  andar,

Dejemos que la mañana nos encuentre desnudos,

Exhausto Y desvelados, y no seremos culpables

Si por causa de este desenfrenado amor

 La noche murió y no nos dimos cuenta,

Y nadie podrá hacernos responsables

De acelerar las horas con el loco latir

De nuestros corazones.

A decir verdad, nada importa tanto

Más que este sentimiento

Que por las noches nos transporta

A cielos inalcanzables

Para los que no saben amar.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.