David Pech

Antropofagia

Te vislumbre en la alcoba 
Atada a mis deseos
A mis ansias de probar algo de ti.

Te mire en el ósculo peldaño
Aquel por el cual guardaste una caricia
Indomable, caricia que persiguió mi apetito.

Recostada en la cama
Comencé a limpiar tu cuerpo
Que no este lleno de estrellas.

Tus labios fueron dos pedazos de kiwi...
Y me los quería comer, 
pero tus besos me lo impidieron.

Los besos evolucionaban de manera furiosa
Hubo lujuria, si, efectivamente
Pero contuve el deseo y lo aparte de mí.

Sin pensar respire hondo 
Vi reflejada mi alma
Y con golpe certero, dormecida caíste.

El éxtasis comenzó...
Con pierna arrebatada, brazo mutilado
Fui comiendo sus funestas; sus años.

Arrancada la piel
En chorros de frambuesa
Fui mordiendo la pereza.

Hasta llegar al corazón insolente
Ese que no dejaba de latir.
Aquellos ojos que desprendí, fue luna; fue sol.



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