Antonio Encinas Carranza

Requiem a la soberbia y la arrogancia

Cuando descansa la mente

La  idolatría duerme

Las ideas se adormecen

Al final, el vanidad se impone.

 

Caminamos por los senderos

De los pasos perdidos

Recorriendo los laberintos

De los problemas humanos.

 

De la razón a la traición

Y a la absurda obsesión

Solo queda un paso medio.

El medio paso hacia el infortunio.

 

La petulancia y la maldad

Produce inseguridad.

Oculta la verdad.

Florece la mezquindad.

 

El interés obsesivo

Del total descontrol,

Es producto de lo absurdo,

La ambición es su culto

Y la devoción su egoísmo.

 

Hay que marginar

A la hipocresía

Sin dar clemencia

Hasta que se pierda

La codicia de la soberbia

Y la angustia de los días.

 

La arrogancia y el coraje

Produce estímulos estresantes

Y muchas subjetividades.

Descontrol de los problemas

Emociones e intrigas.

Falta la humildad.

 

Para conciliar

Sin marginar

Al caminar por caminos

Zigzagueantes y tortuosos 

Hay que ser inflexivo

Para mantener la cordura.

Para imponer la lógica.

Hay que ser tolerantes

Respetuosos 

Y entregar amor

y enterrar el odio.

 

Autor: Antonio Encinas Carranza


De: Lima, Perú.

  1. D. R.

Comentarios1

  • azulblue

    me ha gustado mucho



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