Patricia A. L.

A Graciela

  A Graciela   Ente los Portones y Telones 
encerrados por el
Tiempo Inexorable

y  de mis viejos y cansados 
párpados sin sueño,
secos de lágrimas arrugadas 

que  me sofocan

me ahogan,
las horas y los días…

se entrevee,
se atisba un tenue rayo de sol
que ilumina mi negado
firmamento, 

Es un rayo de luz de colores 
restallantes...

Risas, llantos en catarsis, que curan...

abrazos de hermana que no cejan
que destruyen,
mis murallas de duras piedras 
construidas...

Y que abren a mi alma
deshecha una tenue Esperanza,

Graciela!

una gota de mieles y 
azul rocío transparente, eres.

Viejo hueco de raíces mohosas
en telarañas enredadas, viles,
Sin Nombre y sin consentimiento,
en mi habitas..

Hueco que encierras 
los horrores de mis Ayeres y Pasado…

Morirás entre cantos 
y sones del tañir fugaz de las campanas,
que hoy despiertan a mis días


Ha llegado un ángel a mi vida,
de luz y amor su alma,
que sin pedir nada a cambio
me dice sin decir, susurrante:

-El apagado espejo de ti misma
hecho pedazos
será destruido 
y desterrado de tu Vida!

-Canta, escribe, haz arte, hermana
que el sabor amargo o dulce de los días
surgirá cuando menos lo imagines…

aunque tus dioses hayan muerto,
por ausencias desconocidas

negro polvo hundido en esta Tierram
serán tus terrores,

de tu mano recorreré
tus grises o añiles,
instantes espaciados,

-Sanarás para siempre,
con el fervor inmaculado 
que tienes por salvarte
y por la calidez de mi mano tibia y fuerte..

cruzaremos juntas
los senderos gastados de tu Vida…

y los agrios declives en que vives.

-Estoy aquí para ayudarte..

Graciela! 
Ángel enviado por los dioses olvidados!
Salvación de mis pesares!

Con lágrimas de felicidad
los intervalos de mis Sombras
y de mi espíritu y voz inaudible, 
mutilados siempre por disfraces,
serán tu eco, irreversible…

Con tu amor, hermana
seré el cántaro de agua
de una cascada

que acude al manantial sereno y
anegado de frescura..

y que no omitirá ya jamás
ni el destellar de las azules
Estrellas

ni el canto glorioso del Sol en cada aurora
en que mi alma, aún añeja 
aún rota, por pesares inenarrables
duda de los milagros de los Cielos,
tantas veces esperados
y que tristemente se fugan.

(Sólo el Tiempo y  el Espacio, encendidos,
curarán los pesares de mi Vida).

Me has visto y abrazado en carne viva
y has dicho: 
- Ya basta de máscaras 
construidas...

un dúctil y trémulo
paso cada día
y la Salvación, la Luna y el Sol 
te darán la bienvenida

y tus heridas
con bálsamos dulces , serán 
olvidadas y 
redimidas)

Y hallarás el Camino Blanco,
reservadas a las almas adormecidas,
que despertarán, gloriosas al Amor y
a la Vida y a la Amada Poesía!!!!


 


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