David Pech

Mujer callejera

Ella caminaba en su habitación... 
indemne sobre su alma; 
fue testigo de aquel amor, 
por el cual ella 
entregó sus ansias.

Como fantasma en pena
Recorrió cada rincón de su piel
Embelezando con besos
El miembro que firme estaba en él.

Entre caricias débiles
Fueron amantes por momentos
Nadie escuchaba sus besos
Solo se oía el gemido,
La mezcla de aliento
Fue el ardor de sus corazones vivos.

Solo se observaba dos cuerpos
Ambos desnudos;
Los senos descubiertos
Galopaban en lujuria
El monte Venus se reflejaba.

La espada firme penetraba
El altar de sodoma
Sus manos inquietas acariciaban sus nalgas
Aquellas traviesas posaderas que mojadas
Por el placer, fueron quebrantándose.

/Entra despacio/que nadie te oiga llegar/
/Dime si te ha pasado/ dime si es verdad/
/Que de ti me he enamorado/ de tu cuerpo/
/De tu mirar/

Caminaba en su habitación
Trémula como la madrugada
Desnuda en la cama
Después de amarla con pasión.

Ella fue fuego vivaz
Una buena hechicera
Con su amor mordaz
Eres; Mujer callejera.

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