Dos apuestos caballeros
se disputan a una dama:
Don Álvaro de Bembibre,
Don Pedro, conde de fama.
Beatriz se llama la joven,
hija del conde de Arganza,
ojos y cabellos negros,
una mujer con templanza.
Sufre la triste Beatriz
por la ambición de su padre
que desea desposarla
y alejarla de su madre.
A Don Pedro ha rechazado
por el amor de otra alma:
Don Álvaro de Bembibre
el hidalgo que ella ama.
Las campanas del convento
tañen con melancolía
han llevado a Beatriz
en presencia de su tía
Despechada en un abismo
con voz trémula y cansada
embebecida en su dicha
Don Álvaro la visitaba
El señor se ha despedido
alejándose del Bierzo
atrás se queda su amada
enferma y triste en el lecho.
Tras guerras de religiones,
a Beatriz le ha llegado
la noticia de la muerte
de Don Álvaro, su amado.
Desdichas y turbulencias
vienen tras las disensiones:
desposarse con Don Pedro
son ahora obligaciones.
Mas llegó el guerrero negro
para rescatar la dama:
¡Don Álvaro no está muerto,
y viene a ganarle el alma.
A la muerte de Don Pedro,
y en su lecho agonizante,
Beatriz logra desposarse
con su eterno y fiel amante
J. Piñeiro
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Autor:
Classman (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de mayo de 2019 a las 02:45
- Comentario del autor sobre el poema: Romance basado en una de las mejores novelas históricas del siglo XVIII, " El Señor de Bembibre" cuyo autor, Don Enrique Gil y Carrasco narra el amor entre dos de sus personajes situándolos en la época medieval donde los Templarios se batían en guerras de religiones y se luchaba entre señores feudales. Es mi primer romance y con el voy a concursar por primera vez en el V CERTAMEN DE ROMANCES MEDIEVALES, que debe versar sobre la obra antes mencionada.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 27
- Usuarios favoritos de este poema: Alfonso J Paredes, anbel

Offline)
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