Ángel Ladera

Magia

Leo cuanto puedo para distraerme.

Los números se clavan con violencia

apuñalando mi cerebro.

La maldita voz retumba en mis tímpanos

y los destruye.

En ocasiones se ve opacada por el recuerdo inevitable.

Inevitablemente hermoso

inevitablemente nostálgico,

siempre mágico.

Nada me importa más que hacer el recorrido

así que yo estaré esperando

por las siglas de los siglos

que nos amemos por siempre.



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