Sebastián Ramírez

Niña incógnita.

Niña incógnita
que evocas misterios.

Misterios son tu mirada
y tus pensamientos.
Te escuché
y, aunque más risa que voz,
me bastó
para desear palparlas
sin más separación que el intruso viento.
Yo,
perdido ahora
como aquella noche
de nuestra momentánea conversación,
te busco
gustoso para encontrarte,
encontrarme,
en tus pensamientos,
en tu mirada.
Son ambos tus misterios,
son ambos mis sueños.



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