David Pech

La viñamarina

Piel maquillada de blancura,
El reloj detiene el tiempo
Su mirada hace efecto;
Dejándome pérdido en la locura.

Lánguida manos de cenizas,
Escribiendo melodías tenues;
Me encanta cuando llueve
Porque puedo ver su sonrisa.

Guardo su recuerdo,
¡Con esa dulce mirada!
Que lleva bordado su acento.

El beso florece en una viña,
El hilo del deseo nos separa
Entre su boca con la mía.



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