Juan Beltrán

Tiempos raros

En busca de la verdad exasperado
Cierta mañana seguí el camino ignoto
A pasos paulatinos, apensantados por el desvelo
Las flores amarillas del sendero evocaban Mayo
Frustrado más tarde, sin poder tocar el cielo
Desde el risco más alto sin emprender el vuelo
Ante la realidad me mostré mudo y ciego
Saltar no era salida por estar a la vida atado
La consciencia es el mayor peso humano
El morir solo es un cambio de estado
Un paso más en el ciclo que va girando
En silencio lancé mis dudas con el alma en una mano
Y en la otra lo mundano
Y cuando el eco escuchó mi grito
El canto de cien aves revelaba de la vida el significado
Empañados mis ojos arrroje el ego por la borda, perturbando el silencio
De pronto el viento me regreso al valle, renovado



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