Julio Noel

El álgido calor del mediodía

El álgido calor del mediodía

líquidos cristales evaporaba,

en el verdor la chicharra serraba

el brumoso silencio que se oía.

En los gélidos rayos fuego ardía

que los fríos ardores inflamaba,

era la glacial llama que quemaba

las heladas brasas de Fuentefría.

En el lento declinar de la tarde

palidecieron los fríos ardores

de los gélidos cristales candentes.

En el ocaso de mi vida no arde

ya la llama de los fríos vigores

que abrasaron mis helores ardientes.

 



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