El otro yo

Rendición

Era frío y me quemaba hasta los huesos,

podia incendiar mis entrañas sin saberlo,

envolverme en una nube de éxtasis

sin tocarme y sin quererlo.

Me incitaba a mirar debajo de su piel,

a pensarlo en el sillón de mi casa,

sin nada más que un deseo irrefrenable

de arrancarle los prejuicios entre mis sábanas,

recorrer a punta de besos su extensión

desvergonzada y escalar en su pecho,

en su cuello, en su espalda.

Era una aventura navegar entre sus ríos,

sortear los remolinos de agua clara

y terminar los dos rendidos, respirandonos 

el aliento después de la batalla.

Comentarios3

  • migreriana

    Envolver la hoguera con el aliento que todo lo reconoce!!!!Lo felicito!!!!

    • El otro yo

      Muchas veces el tacto es lo único que se necesita para reconocer al otro, muchas otras nos reconocemos en un mismo aliento, en una misma mirada...
      Muchas gracias por su lectura

    • Lincol

      Vaya forma de rendirse al amor y terminar la batalla disfrutando el momento inolvidable.

      Disfruté de tu lectura estimada amiga.
      Saludos a la distancia.

      • El otro yo

        Pues esa es la idea disfrutar los momentos, la vida es eso pequeños momentos ...
        Gracias por tu lectura y saludos desde mi rincón del mundo

      • jaquemate

        mágicamente apasionado... era frío y me quemaba hasta los huesos... me encanta!!!

        • El otro yo

          A veces el frío quema más que el fuego...

          • jaquemate

            de todas maneras... eso sí sucede jeje.



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