Julio Noel

De fuego caían lenguas en los sueños

De fuego caían lenguas en los sueños

de mi espíritu un caluroso día,

mientras con raudos pasos me acercaba

al fresco soto de la fuente fría.

Mis ardorosos sueños me llevaban

absorto por las sendas de la vida

y sin quererlo ante unos ojos verdes

me encontré de una gacela tímida.

Al oír mis pasos, de allí se alejó

presurosa por la verde campiña

y en el plateado cristal de la fuente

fija quedó su imagen esculpida.

En el dulce frescor de la fontana,

apagado el fuego que en mí ardía,

una pasión mucho mayor cautivó

los etéreos sueños del alma mía.



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