Cavando el alma

Paulina Dix

¿Y si me concentrara en tocar tus cabellos de tal manera que no hubiese autismo tal en el mundo que me hiciera competencia?

¿Entonces me creerías que por ti y vivo y por ti muero?

Dime, damisela de porcelana, ¿me puedo sentar en tu regazo a observar tus tobilleras con todo respeto?

La carriola con el perro y la sombrilla transparente.

Comeré de tu boca al despedirme y alucinaré con tus pupilas todo el día.

Me bañare pensando en ti.

Sonreiré sin razón aparente, pero en el reflejo de mi recuerdos estarás tu para responder cada sonrisa.

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