Ángela Cavalcanti

Acallados por la Lejanía

El milagro del cielo cae,
entre infiernos y demonios,
destinos entrelazados
como pétalos de cerezo
cayendo lentamente en la primavera de tus ojos.

Ahi estaremos, en medio de la dulce púrpura,
cuando la luna ilumina
los destinos marcados en la infinia de los sueños.
Como aquel hombre enamorado de la luna,
miríadas de estrellas destellan en nocturnias
el comienzo de la belleza entre dos esencias.

Acallados por la lejanía del horizonte,
mientras los pétalos caen y caen,
mis manos acarician esos rasgos,
tus rasgos, los que podrían encantarme,
como el sortilegio de tu ser.

Y aqui estoy, escribiendo desde la lejanía,
somos los que creamos el camino,
tu esperas, yo escribo, el destino une
y las caricias nos acercan
aunque sombrías noches nos separen.

Por eso, el comienzo nace,
desde el horizonte lejano se acerca,
descubrirte mientras el sol aparece,
en silencio nos reimos en jubilo,
en miradas vemos el cosmos que tanto nos quizo unir.

 



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