El Quijote de la Rosa

Carta a mi Viejo...

Sentado frente a la llovizna gris bajo el alero de chapas en los días de invierno ,al sol en el jardín o debajo del parral  en los días de otoño, frente al televisor cuando el frio y el viento del rio de la Plata se hacia sentir del sur,así me esperabas cada sábado.

Te preparo algo m'hijo, una leche o el agua pal mate,esa eran siempre tus primeras palabras despues del abrazo y el beso, asi comenzaba nuestra cita de las mañanas de cada sábado , como una sagrada obligación que era el placer de los dos.

Era un placer unico estar a solas vos y yo mi querido viejo, hablábamos de todo y de nada de futbol, de lo cara que estaba la vida ,de la violencia,de la "vieja",de mis hermanos de tus nietos, en esas 2 horas compartidas solíamos arreglar el mundo ,arreglar nuestras vidas y las ajenas.

Yo un "trabajador sin tiempo" sin mas tiempo que para correr detrás del dinero de cada día, para llevar el puchero pa los gurises, en esas dos horas, me sentía en el paraíso, eran un verdadero remanso una verdadera alegría compartida entre vos y yo nos sentíamos tan felices  compartiendo un mate mirándonos en silencio, yo te escuchaba y cuando hablabas me dabas  siempre esa palabra justa, ese consejo sensato,  diciendome "vos hace lo que quieras m'hijo ya sos grande" pero vos y yo sabiamos que al final terminaria por hacerte caso.

La vida me llevo lejos de tus sábados compartidos en presencia, pero aun a la distancia seguíamos manteniendo cada sábado el ritual de una llamada que podia durar una hora o dos no importaba, aunque siempre me decías "corta m'hijo que te va a salir una fortuna,sin saber viejito querido, que no hay fortuna que pague el tenerte a mi lado aun en tu voz que me llegaba desde 12000 kilómetros de distancia .

Un día recibí la llamada que nunca deseamos que llegue "el viejo esta mal lo van a operar de urgencia", allí también te llame y recibí por ultima vez tu voz, diciéndome no te preocupes, todo va a salir bien ,pero tu voz ya no era aquella que me aseguraba ,que me aconsejaba que me hacia sentir que mañana el sol saldría de nuevo.
Como siempre, como entonces decidiste tu camino, la vida que te ofrecían  los medicos no era la que querías para vos, ya no podrías tomar tu vasito de rojo vino, ya no podrías poner el pucho en la boca , ya no podrías ser tu mismo y decidiste que alli se te acababa la vida y chau asi fue.

Así me dejaste un dia viejito ,huérfano de sábados,  desde ese día mis sábados no son mis sábados,mis mates no tiene el mismo sabor, mi cafe con leche tiene el gusto amargo de una despedida que no fue.

Las horas compartidas a  puro gritos de gol ahogados en alegrías de nuestro Peñarol o nuestra Celeste ya no son las mismas , pero sabes una cosa Viejito querido, en realidad no te  fuiste nunca de mi , estas ahí sentado bajo el parral, los ojos gastados, mirando el portón de entrada, una sonrisa grande al ver mi taxi llegar y verme bajar sonriendo corriendo la empinada cuesta de la entrada para abrazarte, si allí estas, en cada recuerdo, en cada pensamiento, diciéndome te preparo algo M'hijo?

Estas y estarás en el recuerdo y en la presencia de cada cosa que hago bien o mal en mi vida ,diciéndome "vos sos grande sabes lo que haces", aunque algunas veces hasta yo lo ponga en duda viejito, pero hay una cosa de la que quiero que te sientas orgulloso de este tu hijo, donde quiera que este, siempre recuerdo tus palabras y pongo en lo alto el nombre de familia que me legaste soy un Larrosa digo con orgullo mirando al cielo que te cobija, un dia tu me dijiste  "Lo único verdaderamente de valor en cada ser humano, es el buen nombre de su Familia" vive la vida de manera que siempre te sientas orgullosos de ello, de esa manera estarán orgullosos tus padres, tus hermanos, tus nietos y vos mismo, ese es el unico orgullo que vale tener.

Querido viejito yo me siento orgulloso de ti y espero que mis nietos lo estén también un día de mi.
Gracias por estar aquí hoy conmigo no porque sea el día del padre, tu sabes que para mi  siempre estas allí, sentado bajo el parral esperandome  llegar para compartir un vaso de buen vino, un mate o las milanesas únicas y sabrosas que la "vieja te dejo para vos m'hijo".
Diego el Quijote de la Rosa Copyright



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