Julio Noel

Dulces cadencias besan mis oídos

Dulces cadencias besan mis oídos

en el tierno amanecer del alba,

son como melodiosas armonías

que en la vorágine sedaran mi alma.

Cantos que al cielo las margaritas

elevan como sencillas plegarias,

músicas celestiales que emergen

de las flores más humildes y cándidas,

plegarias llenas de amor y ternura

que emana el rocío de la mañana.

Calurosos trinos verdes y azules

rompen el silencio de la suave aura,

sus cadencias mis oídos acarician

como el roce de una amapola grana.

Un azulado velo se despliega

en la lejana loma gris y cárdena,

que quiere llevarse consigo al cielo

de este vate la pena más amarga.

 



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