Alberto Escobar

¡Qué sé yo!

 

Hay algo más bello que tú, sí...
Tú mismo, cuando no fuiste mío.

 

 

 

 

 

 

 


Nadando en mis pensamientos
bajaba la calle, un niño se interpuso
con una pregunta entre los párpados.
Le solté sobre la palma de su mano
una moneda, no era eso lo que quería
de mí, pero es que me extendió su
mano, ¡que sabía yo, si iba con mis
asuntos!
El niño solo hablaba con los ojos, era
incapaz de articular palabra, o sería
extranjero, ¡qué sé yo, si iba con mis
asuntos!
Me señalaba con el fuego de sus ojos
el largo de la avenida que se abría
a su izquierda, sería que su madre o su
padre pusieron pies en polvorosa hasta
dejarlo en la estacada, digo yo, o sería
que por allí queda el domicilio donde
duerme su día de mañana, ¡qué se yo, 
si iba con mis asuntos!
Derrotado por la indiferencia, por la
perplejidad que me pintaba la cara de
signos y signos de interrogación y por
la imposible gramática de un lenguaje
que solo conocían sus ojos, arrancó tal
que corzo que huele  el colmillo del lobo
hacia la avenida que no supe entender.
Solo una mísera mueca sobre el labio
superior, una mueca que trataba de
alejar cualquier pensamiento que no
fuera el que llevaba puesto antes del
incidente, se cobró de mí la angustía de
un pobre niño, desvalido, cuyas mantas
para conjurar el frío de la intemperie
guardaba en el fondo de su mirada.

Comentarios3

  • Ana Maria Germanas

    Un precioso relato Albertin .-
    Y tan cierto...insertos en nuestro mundo, nos perdemos, asuntos escenciales,que suceden a nuestra vera ...
    Tus reflexiones,mi querido amigo, son una punta filosa, que nunca pasa desapercibida .-
    Excelente relato, y alerta .-
    Un cariñoso saludo.-

    • Alberto Escobar

      Siempre grata tu visita querida Ana.
      Dios te bendiga...

    • El otro yo

      Tanto mundo por descubrir y nosotros que nos miramos el ombligo... Es tan triste ver como a veces las personas ni se miran a los ojos, absortos en pantallas, mundos digitales que distan tanto del mundo real que nos ofrece tanta belleza día a día pero que ya ni sabemos apreciar... Letras que nos invitan a abrir los ojos aunque sea un poco...

      • Alberto Escobar

        Gracias por tu primera visita, que espero no sea la última. Sí, comparto tu reflexión.

        Saludos...

      • Paty Carvajal

        Ojalá en cada niño del mundo, especialmente aquellos que sobreviven desvalidos, viésemos nuestro propio niño interno, ese que pase lo que pase a su alrededor, necesita atención, aprobación, reconocimiento y mucho amor.
        Así, el mundo sería mucho más comprensivo y amoroso, y tal vez esos niños, serían mejores adultos y nosotros mucho mejores personas.
        Gran reflexión Alberto.
        Buen domingo!!!

        • Alberto Escobar

          Estoy contigo. Gracias por tu visita y que pases un buen día.



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