Julio Noel

Entre albas madreselvas y límpidos cristales

Entre albas madreselvas y límpidos cristales

un tierno infante las horas entretenía,

en el incesante vagar de su fantasía

lágrimas y suspiros derramaba a raudales.

El eterno fluir con sus ojos virginales

contemplaba mientras del entorno se abstraía,

para el triste infante en el mundo nada había

fuera del amor y las caricias maternales.

La pasada noche mientras el niño dormía

una arcana voz le produjo gran estupor:

su adorable madre por los cielos ascendía

llevándose para siempre consigo su amor.

El triste niño las madreselvas no veía

ni la corriente que se llevaba su dolor.

 



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