daniel cantos colmont

SOPLO DIVINO

Como en sueños de perro azul

el descanso nocturno la traía

deseaba vivir durmiendo, sabía

que indolentes amaneceres

sin piedad se la llevaban

en conciencia, su don la construía

oleos, acrílicos, pinceles

paleta y tantos crudos lienzos

anhelo de amor materializaban

un avatar de formas infinitas

siendo el génesis de su hiriente belleza

aquella mirada de lluvia encerrada

 

Pinceladas que ilusionaban vida

“a la perfección le es concedida”… pensaba

“tal vez mi sudor, la sangre de mis dedos

mi creadora agonía”

…y mientras se arrancaba una costilla …suplicaba

“Afrodita, envíame polvo de estrellas

que encierre un soplo divino

y pueda amarla más que Pigmalión a Galatea

no me condenes para siempre solo a pintarla

y si no le concedes la vida

… lleva la mía hacia ella

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.