Hector Vasquez

LA CARTA DE UN SUICIDA

Y me senté en la sala de mi casa
Fue un momento de mi vida
Tan insignificante y a la vez tan importante
Vi sonreír a todos los que a mi lado estaban
Eramos felices durante ese tiempo
Más sin embargo, ellos no sabían
El motivo de mi sonrisa
Jamas imaginaron mi muerte silenciosa
Que día a día comenzaba a destruir mi corazón
Minuto a minuto comenzaba más
A llamar mi atención, nadie se preocupa por mi
Y fue ahí justo ese día soleado como un día de verano, pero frio y nublado como un día de invierno....
La muerte rondaba mis pensamientos
Mi mejor amiga me llamo, ella algo presentia
No quise contestarle una última vez
No quise despedirme, no quise vivir más
Y justo estaba parado frente al espejo
Viendo mi vida pasar, viendo mi muerte llegar
No hubo más que hacer, que mi vida yo apagué.

Comentarios2

  • Dayanara Mondragon

    No apagues tu vida ni tu poesía. Trabaja en tus letras, estoy segura que dará sentido a tus días.

    Saludos

  • Macaa

    La vida no es nunca lo que pensamos, por eso hay que hacerla para que sea de nuestro agrado y saber sobrellevar las cosas , un abrazo!



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