Michurin Vélez

PULSACIONES

Todo se agita sobre el árido silencio del espejo,

el arrebol del invierno que azota los cañaverales

          / trepidantes rumores ocultos en las sombras

            atisbando sigilosos el tránsito de los chacales /

 

Todo palpita en el profético claror del crepúsculo, 

el estridente crujido de los truenos

calando sin piedad la quietud del horizonte

sobre el eterno galope de las olas seducidas

por la perseverante exaltación del delirio

 

Las tempestades ensombrecen

la colosal pradera pisoteada con pies de lumbre

mientras la sabiduría del agua despierta temprano

para ir al río a perseguir los salmones

 

El péndulo de los relojes - congelados en el alba -

desnudan los ojos para mirar con nitidez los trigales

entre el celaje intangible de los relámpagos del instinto

y la generosa esquizofrenia de los coyotes

 

En la encrucijada de los deseos

los hombres antiguos madrugan en sus pupilas

con las manos de arcilla cocidas por los adioses

y los labios partidos por la ausencia de los besos

                    / frentes de obsidiana donde se miran los astros

                      y canas imperturbables donde se consuela el tiempo /



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