migreriana

Cómo saber que decir...


Dulce melodía que embargas esta tarde,
se cuece el humor, se secan las ansias, vas por el último renglón de aquella promesa,
sin embargo se que me amas y que te duele no haber arrebatado mi discurso.
Dulce canción que se hace página, no mueras de amor que mi voz te extraña,
Se me hace murmullo entre los bordes de mi esperanza y me quedan solo palabras.


Tu eres esa dulce melodía que a diario escucho
pero esta distancia que nos separa
se me hace insoslayable.
No dudes de mi amor, amor!
allí estaré para ti, mi musa de amor
y en mis ojos verás que te amo,
y mi alma tocará a la tuya
esa dulce melodía que a diario escucho.


Viajo en una estrella fugaz,
para romper el silencio
y acrisolar con tus besos, los míos.
El sol será testigo,
y al fundir nuestros cuerpos,
el éter, se esparcirá, en el túnel del tiempo,
donde no tendrá cabida el olvido...


Escapa de las entrañas el aullido del silencio,
de tanto que decir y no saber como,
de palabras que se mezclan en deseos y recuerdos,
y se quedan sumergidas en un laberinto de penas,
de amores sin color,
de besos sin aliento,
de la búsqueda infructuosa de las frases precisas
que toquen tu corazón...


Cómo saber que decir es cómo querer pensar
encontrando en el arte de la palabra vida,
semejando al canto del cisne cuando trina
como ejemplo de la escrita palabra ligada.
***** El Hombre de la Rosa *****


Palabras dulces que anuncien...
Melodías bajitas que no mueran con el atardecer
que trepen tus ojos al atardecer
Que corran por tu sonrisa al amanecer



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