CAPITAN DAVIS

Espejo de agua

Desde la habitación vemos el lago
La erupción de un volcán,
Las montañas y el rio de espuma,
El silencio solo me amarra a la tierra,
Nuestros cuerpos tienen aroma,
uva y vino de esta tierra agridulce,
recogeremos el canto de los chincoles,
recogeremos nuestras confesiones,
sueltas al azar, queda pocas,
amarradas nuestra complicidad,
a la claridad el anochecer,
viaje imaginado, un tren oxidado,
ya cuidamos el tiempo,
mientras más tiempo tengamos en la tierra,
guardamos el tiempo en los baúles,
pero hoy despertamos sin pasado,
ese simple pedazo de tiempo,
composición eterna del amor,
la fugacidad lejana estos vestigios,
quedan en redes como peces,
enredados y volátiles
como el canto de una gaviota
perdida en la ciudad,
el tiempo se desliza por nuestras manos,
por nuestros sueños de vida,
como la luz del alba, abre nuestros ojos…
como el silencio que nos lleva
hacia la tormenta de paz que hoy somos
y nuestras manos enlazadas cada dia .



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