Ludvaldo

CRESCENDO DESCENDENTE (soneto)

En tus mejillas ósculos, mi diosa,

a miles quiero darte delicados

y luego devorar a apasionados

y ávidos besos tu boquita rosa.  

 

Besándolos de forma codiciosa

me muero por alzar los encarnados

botones de tus pechos abultados

y con mi lengua cálida y jugosa.  

 

Ansío ardientemente que mis besos

más íntimos, más bajos, más procaces,

más húmedos, más raros, más salaces,  

 

te lleven de la carne a los excesos

más lúbricos, más torpes, más audaces

y de volverte loca más capaces.   

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • sinmi

    Qué versos tan apasionados....Saludos poéticos.

    • Ludvaldo

      Gracias. Un saludo.



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