Manolo Serrania

Mi guardia nocturna

 

Empieza mi guardia al esperarte a esta hora;
esperarte a ti que eres mi captora.
Ven, mis brazos prometen ser tu almohada,
para que descanses tu alma desolada.

Te esperaré en un rincón del mundo
y puedas asi amarme a cualquier segundo.
Cuando llegues, espera a que yo me atreva
a tomar tus labios que a mi alma renuevan.

Imploro que no te lo impida el corazón
el amarme sin sentir desilusión.
Mi tiempo esta tan maltratado
que como el oro podría ser hurtado.

Si algún día entre tus brazos se me aquieta,
tú, y tu instinto de poeta,
ponme sobre sobre los ojos un par de rosas
con tus manos delgadas y nerviosas.

Las sentiré rozar como un suspiro
desde la profundidad de mi delirio
Si ya sabes tú que tanto te amo
¿Por qué no sólo me tomas de la mano?

No esperes que se aquiete el corazón;
mátalo tú en un rapto de pasión.
Esta noche, mi amor, y no mañana.
¡Es tan dulce esta hora esperanzada!

Aquí, entre noches pálidas y mustias
que se mueren también por mis angustias.
No tardes por favor, amada mía
mi cielo se ha oscurecido y tengo frío.

Vestida de blanco espero tu llegada;
conmigo, tendrás como ser escuchada.
Y tengo tal deseo de dormir,
que hermoso, que hermoso sería no sentir.

Pero tu sigue con aquella tu velada,
que por ti mi alma puede ser abandonada.
Yo una vez mas bajo la luna taciturna
Oh, mi vida.....seguiré por ti, mi guardia nocturna.

 

 



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