Esteban Mario Couceyro

Soledad



Un atardecer naranja, en el mar

ademanes voluptuosos, de nubes

que abrazan el otro lado del horizonte

en despedida de un sol agónico.

 

El mar calmo

con vela negra de contraluz

pescadores que cantan el regreso

y una brisa que levanta desde tierra

los aromas de mujeres dispuestas.

 

Yo en mi barca

mar adentro buscando horizonte

la noche oscura

sin luna colmada de estrellas

temblorosas y lejanas

como una enorme mano

cubriendo el mar.

 

La calma

mi barca y yo

sin escalas de tamaño

soy inmenso

en la magnitud del infinito

mientras las estrellas

………………….

las estrellas me tocan

y se apagan, una a una

en mi absoluta soledad.

 

Comentarios4

  • NUEVA TINTA

    Algo he de escribir con aires marinos

  • sinmi

    Hermosa descripcion panorámica.Saludos poéticos.

  • anbel

    Creo que es necesario el sentirse así, uno solo consigo mismo. Son momentos que a mi particularmente me encantan,busco y necesito...un abrazo mi admirado y sabio Esteban. Buen fin de semana.

    • Esteban Mario Couceyro

      Lo más difícil de hallar, es nuestra propia esencia. el método varía y el resultado, no siempre satisface.
      De todas maneras, en el intento se vive y eso ya justifica...
      Un abrazo agradecido.
      Esteban

    • Tokki

      ¿Habrán esos viejos lobos de mar?
      Un abrazo poeta

      • Esteban Mario Couceyro

        Mi barca..., es imaginaria y el mar, un lugar ideal.
        En algún punto, somos marinos de alma..., hasta en los continuos naufragios.
        Alzamos velas blancas, como el fondo de estas letras, al viento suave de pequeñas historias.
        Un abrazo, de un océano al otro.
        Esteban



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