gaston campano

/// RINCÓN SENIL /// SUPLICIO CHINO ///

Un Chino siempre decía

si te quieres desquitar

debes saber armar

un cuento con filosofía

verás que pronto será el día

que la bomba estallará

y la palabra caerá

como saeta directa

clavándose más bien recta

y la paciencia acabará.

 

Me contaba que perseguía

a quien su honor mancilló

con mi humildad digo yo

lo buscaba día a día

ya que a mi mujer seguía

llegué a ser su cancerbero

donde él iba, yo iba primero

lo miraba y me reía

de verlo como sufría

al mostrar mi mosquetero.

 

Suplicio Chino apuntarse

cuando se es desleal

no pienso sea un mal

de esa manera vengarse

que hay que saber pararse

declarádose inocente

para ganarse a la gente

y toda la deuda a cobrar

lícita manera de pagar

que el traidor sea consecuente

Comentarios4

  • alicia perez hernandez

    EN MI PAÍS SE DICE TE COBRASTE
    A LA MODA CHINA, JEJEJJ
    MUY INGENIOSO AMIGO GASTON.
    SALUDOS

    • gaston campano

      Los chinos tiene su propio modo de cobrar las cuentas.
      Gracias Ali por tu comentario.
      Un abrazote para empezar el nuevo año

    • Samantha Sanz

      Muy buenos versos mi gran amigo.
      Feliz domingo familiar.
      Deseando que todo esté bien en casa.
      Un abrazo.

      • gaston campano

        Siguiendo vuestra línea cambiando de temática,muy agradecido que comentes mis letras, acá todos bien, Gracias por tu deferencia, un beso cariñoso.

      • Violeta

        Como siempre innovando en tu senil rincón...SALUDITOS GASTON Y BUENA NOCHE

        • gaston campano

          Renovarse o morir prefiero lo primero, porque en el cambio está la luz de los comentarios.
          Gracias Viole por tus saludos y tu comentar.
          Un abrazo cariñoso.

        • kavanarudén

          Interesante mi amigo y poeta.
          Tarde o temprano todo regresa y la paciencia (de los chinos más) es infinita. Mucho que aprender.
          Un placer leerte
          Kavi

          • gaston campano

            Me imagino a ese Chino, con la paciencia de un jumento, pero llegado el momento, agárrense que voy corriendo, que no aguantas arguenas, cinchas ni peleros, solo a lo lejos se nota la polvareda que del camino no más queda.
            Gracias por llegar a este cuento de chinos.
            Un saludo cordial.



          Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.