Victoria Galicia

Padre

Padre mío, padre amado
Empiezas a ser viejo y comienzas
a ser olvidado. No por ser yo ingrato,
sino porque nunca estuviste ahí, siendo sensatos.

Gran hipocresía al decir que me querías, pero fue mentira al decir que por mi vendrías. Nunca volviste.

Hoy no te tengo odio, quería que lo supieras. Pude superar tu falta de la manera correcta.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.