José de Jesús Camacho Medina

El Río

Hay un fructuoso río que se desprende
de aquella mirada
me atrapa
me salpica de luz
sus destellos construyen la barca
que ha de darme la visa
para marchar de esta jungla
navego
gracias a este influjo etéreo
que esparce las notas
y que en el impulso
me dota de fuerza
para desvanecer a las criaturas temibles
engendradas por la rutina.

En aquella mirada, ufana
encuentro 
más esperanza, que el canto del mirlo
y más remanso, que la sonata:
Claro de Luna de Beethoven.



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