julio de guernica

Al cielo ida y vuelta

El cáliz de tu boca florecía

en la gloria de un beso apasionado,

dejándome el sabor del paraíso

impreso para siempre, entre los labios.

En tus ojos poblados de sonrisas,

se escondían luceros constelados,

mientras, la plenitud de tus caricias

encendía mi cuerpo a cada paso.

Ardió mi sangre al sentirte cerca,

y al aspirar tu aliento embalsamado,

me ahogaba en el mar de tu belleza

sediento por beber de sus encantos.

Hecha fuego mi carne con tu carne,

con tu piel floreciendo entre mis manos,

probando tu sabor en cada beso,

sintiendo tu perfume en cada abrazo…

De pronto salió el sol en medianoche,

en julio, se abrió un cielo de verano,

en un instante se detuvo el tiempo,

a la vez nos reímos y lloramos…

Gloria, dicha, pasión, gracia, ternura,

fiebre, magia, sudor, locura, encanto;

en un minuto estalla el Universo,

con todos sus misterios descifrados;

en un minuto fui y volví del cielo,

por el camino de quererte tanto…

 

 

Comentarios2

  • Violeta

    Versos llenos de pasiones encontradas..Leno de ternura avasallante,,,que hermoso poema..besitos

  • Igor P. de S.

    Julio:
    La belleza de tus versos, su intensidad, su frescura, su música y la grandeza de tus letras, embelesan y te transportan a otra dimensión donde uno tiene la impresión de tocar no sé qué cielo de carne y huesos.
    Gracias un millón por tu precioso poema.
    Un abrazo. Igor



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.