Jose Areli

Canción III

Si los colores de mi mente

pudieran hablar,

encontrarían en cada forma

su misterioso cantar.

Como el dulce pájaro trina

las tardes risueñas,

Y como el grillo grilla

las noches deshabitadas,

mi mente sería cuna de estrellas

Y mi voz de las voces más altas.

Si los colores de mi mente

pudieran hablar,

Creo poder aliviar un pesar.

¿Pues si me ha dado tinta la vida,

no es preciso que pinte

a cada Forma un cantar?

¡Ay si los colores de mi mente 

Pudieran hablar!



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