O.L

La anciana y el microbús

Cruzaba la ciudad rumbo a mi casa en uno de esos microbuses jodidos que se deshacen al andar cuando en cierta esquina subió un tipo que parecía testigo de Jehová, blanco, rubio, con cara de que no sabía hacer él nada solo, (de seguro un junior al que se le descompuso el coche).

El imbécil se tambaleaba de un lado a otro sin atinar a sostenerse, entonces una señora de unos 60 años con rasgos indígenas le cedió el asiento, no logré entender el porqué lo hizo.

Será que se siente predispuesta a dar lo poco que tiene a alguien de tez blanca, será que es una perfecta esclava del sistema y que ella misma se siente inferior, o quizás lo hizo solo por cortesía y yo estoy exagerando las cosas por enojó o envidia.

Después de todo yo le había dejado ese asiento a la anciana unos minutos a tras.



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