Denil Agüero

Una noche en el bosque Teasdale


¡Y por qué no enterrarme a mí mismo, si ya lo he perdido todo!
No creo que la culpa sea la magnífica altitud de estos árboles tinte azabache
acariciados con bienquerencia por una bruma ponderosa, nívea, casi iridiscente.
¡Y de qué nos sirven los cuervos ciegos, si ya lo han oído todo!

Comentarios1

  • efraguza123

    Veo que hay más para mostrar como lector de buena poesía. Felicitaciones.

    • Denil Agüero

      Muchas gracias.



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