Denise Arredondo

Me acostumbré

Ahí estas vos con tu inestable forma de querer y acá estoy yo con mi imparable forma de hacer crecer el amor.
El destino nos fue uniendo y también despidiendo.
Fueron siempre las mismas cinco letras que marcaban el final y el comienzo de algo eterno pero que nunca concluyeron.
Esas letras formaban el "adios" pero siempre del adiós, venía una inevitable reconciliación, vos queriendome a tu manera, yo no soportando que sea de esa forma. (Porque siempre quería más)
Éramos tan imperfectos como perfectos, éramos desconocidos y conocidos.
Me fui adaptando a esa forma rara, extraña, que tenías de querer, me fui acostumbrando a tus besos fríos, que con el tiempo les encontré un sabor más dulce que el amor.
Me fui adaptando a ese cariño que sólo vos sabías dar, porque juro que no los encontraré en ningún otro lugar.
Y como era de esperarse, me acostumbré a vos, a tus risas, a tus mañas, a tus besos, a tus abrazos, me acostumbré a nuestras desdichas cotidianas, a nuestras peleas sin retorno, me acostumbré a llorarte, a reírte, a esperarte, me acostumbré a ese amor que me supiste dar.
Cada vez que te marchabas lo único que yo quería es que volvieras, quería que ese "adiós" no marque el final eterno, sino el comienzo de un amor llevadero.
Te quise en mis primaveras, en mis otoños, en mis inviernos. Todas mis estaciones te las dedicaba a ti. (Y aún es así)
Yo también tenía mis tropiezos, falle más de una vez en nuestros encuentros, pero mi única verdad siempre fuiste vos, fuiste el "adiós" que nunca quise ver marchar.
Me diste las mejores sonrisas, las mejores pequeñas cosas, me diste un amor que tarde en entender. Es que éramos tan distintos que era muy difícil de comprender.
Nos dimos algo distinto a lo que el resto sabía dar, para los ojos ajenos éramos difíciles de descifrar.
Con altas y bajas siempre fuimos más allá, buscando en alguna parte poder volver a amar. Siempre fuiste vos, siempre fui yo, siempre fuimos nosotros dos no queriendonos olvidar. Y quizá algún día puedas comprender que lo que siento por ti jamás se va a destruir. Porque te volviste indispensable para mi.
Y quizá algún día yo logré entender, que tus maneras de querer son válidas también, que el amor se recibe en otras acciones y no sólo en las que yo supe ver.

 

Comentarios1

  • Lualpri

    Muy lindas tus letras.
    Saludos.



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