mcaliano

UN DIOS DE AMOR


A veces, en mi soledad, sumida en ese silencio que te aleja de esa realidad cotidiana, recorro caminos buscando la razón de esta vida. La respuesta no la puedo encontrar. No busco las grandes mansiones, ni joyas preciosas, ni mujeres tratando de ser la mejor.

En esta inconciencia de mis horas de silencio veo un mundo, un mundo de horror. Veo hombres malditos que dicen que es necesaria la guerra para hallar la paz. Hombres inhumanos, que frente a una nación tiene la presidencia pero no el poder, no, no, jamás debieran estar. De mente carcomida de odio y ambición, a ellos los invito al frente de una batalla donde caen esos seres que solo anhelan vivir en paz, esos niños que nada comprenden de tanta miseria humana, que dejan sus vidas sin saber por que, a Dios le pido en mi silencio, que si es  El, el Dios de amor, ¿Por qué ese desastre de vidas humanas, por esos monstruos que supo engendrar? ¿Por que si todo lo sabe, sembró en este planeta tanto dolor? Yo quisiera tan solo un instante tener su poder para acallar el eco del estruendo de las bombas, para apagar el fragor de esos inútiles combates. Y en esos campos y lugares donde tantos seres cayeron convertirlo en un jardín de flores, como pidiendo perdón, y yo seguiré  buscando  ese Dios que sueño, un Dios de amor

 

 

CATALINAMARIA

 



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