Denil Agüero

VII

Sí, Cervantes del ajedrez, saliese de aventura,

estuviese yo alegre mañana.

Veo mi mano escribir y ojalá,

la vierais tú de la misma manera.

Muerte y vida en la sinonimia,

de tu placer, hoy, ayer, aurora.

 

El rey perdió cual Sancho su ternura,

la o de su rima,

que pierde acompañante, el alba,

de sus ojos de triste sombra.

 

La reina movió cual Cervantes su pluma,

la o de su tabla,

que junta las miradas grandes, de censura,

de mis perfumes de cruel crianza.

 

Un alfil olvidado en la mano burla,

la o de su corona,

que tira diagonal pequeña, larga,

de aquellos hombres de casi bella.

 

Yo, la torre en el vacío tirada,

cual Cervantes del ajedrez apremia,

ese calor tuyo por siempre, miraba,

la tabla y mi vida, agolpa la corona,

la o perdida en nuestro camino llora,

la movida final en la que el rey se aleja.

 



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