David Pech

Sentimiento XXIX Mar adentro

Con gran vibración de rimas

En las rocas no hay piedad,

Cuando salvajes vienen las olas

Y su rostro no deja de golpear.

 

Valerosa espuma mansa

Tocando la profundidad de un sueño,

Tan súbito risueño

En las colinas ondas que atrapan.

 

El mar no cesa con brías heladas

Capas mojadas de garzul:

Andina escocesa de fiel azul.

 

Mar adentro de lúcidas estrofas

Bañadas de salinas telas,

Palafrén; peligrosa mujer huera.



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