domore

A Rosa

No hay tiempo para llorar cuando a su lado todo se vuelve risa

No sobran los versos, los besos, ni el sexo

No hay suplicio, desasosiego, intranquilidad en mis días

Cuando mi amada halla en mi silencio un gran jolgorio

Cuando de sus caricias se desprenden gotas de amor

Cuando de su mirada brillante salen destellos de sol

Cuando de su piel expele la mas dulce esencia de ROSA.

Falta vida para amarla, faltan mil diccionarios para encontrar las palabras exactas

Así como me falta pecho para albergar este corazón henchido de amor.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.