Hugo Blair M.

Cayendo en tu brasa

 

Levanta tus ojos

mírame a la cara,

déjate querer

como a una hija

como a una hermana.

 

Mírame a la cara

y dame tu mano;

aquí está la mía,

déjate querer

como a una hija mía.

 

Escucha en mi pecho

como late y late

corazón adentro,

mírame mis ojos

se están escurriendo.

 

Ya empieza ese drama

que opaca mi ser;

los latidos danzan,

la ficción transmuta

cayendo en tu brasa.

 

Hugo Blair M.

Todos los derechos reservados©



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.