José Luis Angelo Arredondo

Celaje

En las tardes solitarias,

En los meses lluviosos,

las nubes sigilosamente,

en su recorrido,

abrigan el cielo azulino,

creando efigies

efímeras y perpetuas

dignos para los ojos humanos.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Hermoso tu genial poema estimado Angelo
    Un placer pasar por tus letras.
    Saludos de amistad.
    El Hombre de la Rosa



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