AMADÍS

SORTILEGIO (SONETO)

 

 

Me acosa sin piedad con su castigo
oficia de constante carcelero, 
y soy de sus designios prisionero
sin muro que interponga por abrigo.


Me busca cual si fuera eterno amigo
se porta como osado caballero,
me embauca con astucia y lisonjero
se obstina deseando estar conmigo.


Me dejo seducir por sus encantos,
claudico libremente a sus excesos
y acepto no evitarme sus quebrantos.


En él, ya mis sentidos quedan presos,
me enfrento sin temer a sus espantos
si me hace ya cautivo de tus besos.​

Comentarios1

  • FABIO BOHORQUEZ RODRIGUEZ

    Muy bello soneto, Miguel.

    Un abrazo.

    • AMADÍS

      Me alegro por tan estupendo comentario. Un abrazo amigo Fabio.



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