Julieta Iallorenzi

JUDIOS (ALEF-BET)


Primero alef-bet.

Aprende a recitar las pálidas alegorías,

Llenas de incestos que piden sangría.

Cuenta los días por las lunas,

Habita Arabia y sus dunas,

Los shabbat no trabajes,

Y paga todos los peajes,

En algo retribuye;

Por eso te nombramos Judith.

Para que ocultes el rostro jesuito.

Para que vociferes el Torá.

Para que bajes por las acuáticas escaleras.

Y seas anfitriona de nuestro Mitzvá.

Sonríe un poco en esta fiesta,

Embriágate y a copular.

Que los grandes dioses toman hoy tu envase.

Ellos beben de tu linfa.

Ellos bailan por tus pies.

Ellos se alimentan de tu libido.

Y eligen al niño que no va a nacer.

Ellos te llevarán por el sendero,

Que tu ignoras conocer.

Únete a la dicha que no se paraliza por el amanecer.

Déjate morder por la bicha y no has de padecer.

Regálales tu vientre y a lo divino podrás pertenecer.


Dícese que Hitler fue Jesus resucitado.

Y que aun busca donde renacer.

Para azotar el pueblo Israelita.

Y a todos en los que creen;

Que ese beso fue bien dado, y merecido también.

''Sigue mis enseñanzas

Y una buena chica llegarás a ser''


Desprecio enteramente,

Más matanza que fe.

A la gente uniformada,

Y lista para obedecer.

Cobran estadía,

Cobran mi amor,

Y mi ser.

No lo creo merecer.

Ante la negación de alguno,

De no querer ofrendar,

Y sus manos con sangre manchar,

Seguramente,

Será otro sacrificio más.

Si grito Dios es él, ella, y ese niño también.

Porque la consciencia divina está en sus mentes,

No en este altar, con estas ropas,

Y sus rutinarias ceremonias.

No depende de cuánto oren, cuánto prohíban,

O cuánto permitan.

Seguramente, Seré otro sacrificio más.


Los comparo abiertamente

Con los seguidores de su más repudiado;

¡Jesús! Triste cuento el suyo.

Un idealista, pacifico, inocuo, traicionado.

Con seguidores negadores, burócratas, clasistas
Y mediocres.

Que malinterpretaron y materializaron;

Su mensaje,

Su pedido,

Su persona,

Su creencia,

Su profecía,

Su misión.

Por un pueblo que fue la semilla del fruto podrido.

Nació de la bajeza y solo aprendió a profanar.

Misma moral, distintas costumbres.

Si tuvieran la misma cantidad de fánaticos,

Proclamarían dominio mundial.

Promocionarían;

Incesto, violaciones, censura, opresiones, machismo y guerra.


¡Rutina que maldigo en la que estuve involucrada,

Las religiones de cualquier tipo

Solo atentan contra la libertad!

Déjenme con un artista,

Seguro él comprende lo que quiero vivenciar.

Sólo el viento me guiará en lo sagrado;

Y yo no tengo porque dominarlo, ni él a mí.

¡YA LO RESPIRO!

La puerta se abre.

Mi cuerpo en frenesí

Entremece el paso natural de la huida.

¿Quién sabe?

Pude ser un sacrificio más...


JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS



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