AntonioCastro

Y FUE EL AMOR

Tu amor dejó un ruido sordo.

Fue como un brillo de ciego alumbre

como una cima sin bordo

y soledad en la muchedumbre.

 

Volvió relajante el escalofrío

como un espanto inaprensible

que acobardó el bravo brío

y retorció indiferente lo sensible.

 

Se convirtió en océano sin playón

en un silencio atronador

en cascada sin farallón

y en laguna con turbador.

 

Fue un anuro que no llegó a sapo

un anfibio que no tuvo príncipe,

un consorte sin princesa

y una infanta sin realeza.

 

Un pistilo sin semilla

una simiente sin carpelo,

sin flor, ni perianto

y un cogollo con un manto

que no brotó en la villa.

 

Fue un absurdo casi sensato

que, como fuego, sin esparcir ceniza

dejó un muerto con boato

y una mortaja sin olfato.

 

Pero fue el amor…

y eso fue superior…

porque encendió la rima

la prodigó con palabras,

y la ensalzó con verso que trina.

 

Aunque dejó este dolor

lo amortiguó con ilusión

y anticuerpos de pasión.

 

AntonioCastro



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